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domingo, 11 de enero de 2026

Odette la portuguesa

Antonio Iñesta. Blog Web2.0 y Salud http://fecoainesta.blogspot.com.es/ 

Siempre que escuchaba la canción “María la portuguesa” de Carlos Cano (https://www.youtube.com/watch?v=6-rWTkmEzRw), cantautor andaluz de coplas ya fallecido, me acordaba de Odette también con una vida un poco trágica. Carlos Cano inmortalizó la historia de María en una de sus coplas más famosas. La canción narra la belleza y sensualidad de "María", el amor incondicional y misterioso y el dolor que le produce la pérdida de su amado, un pescador contrabandista de Ayamonte (Huelva), abatido a tiros por un guardia portugués en la frontera del rio Guadiana entre España y Portugal, mientras intentaba contrabandear marisco la víspera de Reyes, antes de que los dos países entraran en la Unión Europea y suprimieran las fronteras. Estudiosos apuntan a que la "María" real podría ser una mujer fuerte y carismática que ejerció la prostitución y luego se dedicó al contrabando en la zona fronteriza. Odette, también era portuguesa, era una profesional líder en su ámbito sanitario, una mujer de carácter fuerte, bien plantada y progresista. En uno de los congresos en que coincidimos, la vi un poco baja de forma y después de una cena en que salíamos del restaurante un poco cargados para pasear sin aguantar los fados que seguían, le pregunté si le pasaba algo y después de insistir un poco me contó que le habían diagnosticado un cáncer de mama y le habían quitado los dos pechos, era una época en que hacían resección total, y encima su pareja le había abandonado. Desde luego estaba justificada su tristeza y por eso no había querido quedarse a escuchar los fados que la deprimirían aún más. No pude decirle mucho, solo que era mejor no estar con un tipo de esa calaña y que la vida le podía dar otras satisfacciones con su entrega y esfuerzo por los demás. Esto lo decía porque pertenecía a un partido progresista y ya había dado muestras de coraje en puestos que había ocupado. Una de las anécdotas que me había contado era que cuando era presidente de la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional de una de las Regiones con muchos bosques, tenía un jefe de Bombeiros Voluntarios que era un poco bruto en sus expresiones. En los grandes actos con mucha gente en que hablaba ella y otros altos representantes, ella siempre se apartaba algo de la tribuna cuando hablaba el jefe de Bombeiros porque era muy habitual que dijera lindezas como “el que me provoque un incendio le corto los cojxxxs…”, le criticaban mucho, pero lo cierto es que le daba muy buen resultado porque durante su periodo no hubo ningún gran incendio. Ella siguió liderando su grupo profesional, así como otras instituciones sociales. Hoy, ya jubilada, aunque hace tiempo que no nos vemos, por sus comunicaciones le intuyo con sus misma ideas y coraje, que espero le duren mucho tiempo.

viernes, 28 de noviembre de 2025

No me hable tan deprisa que no le entiendo

Antonio Iñesta. Blog Web2.0 y Salud http://fecoainesta.blogspot.com.es/ 

De vuelta a España desde Évora, mi hija que venía con nosotros, tuvo la idea de pasar por Estremoz, estaba en el camino y tenía un castillo y una pousada en la ciudad alta coronada por el torreón del castillo. Recuerdo la iglesia de Santa María sin más detalle, después en la plaza, una estatua de Santa Isabel reina de Portugal, que fue reina consorte de Portugal, hija del rey Pedro III de Aragón, que es venerada como santa por su gran devoción religiosa y caridad. Conocida como «la pacificadora», intervino para detener un conflicto entre su esposo, el rey Dinis I de Portugal, y su hijo Alfonso IV que le sucedió en el trono. Es famosa por el "Milagro de las Rosas". Su caridad para con los pobres la movía a entregarles gran parte de sus propios caudales, que, ante la prohibición de su despótico marido de dar limosna alguna, escondía en los pliegues de sus ropas. Un día el rey Dinis la sorprendió en esas circunstancias, y quiso descubrir el dinero oculto, pero lo que encontró fue un manojo de rosas, a pesar de que el episodio aconteció en pleno invierno. Francisco de Zurbarán la pintó con un ramo de rosas en las manos y el cuadro está en el museo del Prado, una copia suya la podemos ver en el comedor del Parador de Guadalupe. Visitamos el Palacio Real que ha sido transformado en Pousada*, un palacio fortificado con unos salones y unas vistas magníficos donde sobresale su torre del homenaje construido con mármol de Estremoz, pasó a la historia por ser el escenario de la muerte de Santa Isabel. Volvimos a la autopista A6 y unos km más adelante nos desviamos a Vila Viçosa. Empezamos por su Castelo de origen medieval, mandado construir por el rey D. Dinis en el siglo XIII, que hasta la inauguración del Palacio Ducal fue residencia de la familia Bragança. Dentro de la fortificación, a la que se puede acceder por cuatro puertas, hay un puñado de callejuelas con pequeñas casas tradicionales pintadas de blanco que combinan con los bordes de puertas, ventanas y bajos pintados de amarillos o azules y el santuario de Ntra. Señora de la Concepción, patrona de Portugal, del siglo XV que está decorada con azulejos. Paseamos por los jardines viendo el foso para entrar en los museos de Arqueología y Caza, que no pudimos ver por estar cerrados a esa hora. Saliendo del castillo fuimos a ver el Palacio Ducal de los Duques de Bragança, la familia noble más poderosa después de la Casa Real. Una gran plaza acoge una estatua ecuestre de Juan IV, el primer rey de la Casa de Braganza, en el fondo está el Palacio Ducal con fachada de mármol, inspirada en el manierismo, estilo artístico italiano de finales del Renacimiento, con tres pisos según los órdenes clásicos: dórico, jónico y corintio, impresiona con sus 110 metros de longitud, comenzó a construirse en 1501 por orden de Jaime I, cuarto Duque de Braganza, y cuando en 1640 Juan IV se convirtió en Rey de Portugal, perdió protagonismo pero el Palacio siguió siendo la sede de la casa de Braganza. Accedemos al Palacio por una gran escalinata de mármol que nos conduce al piso noble con sus elegantes estancias como la “Sala de las Medusas” pintada con frescos que narran la historia de Medusa y Perseo; la “Sala de los Duques” la estancia de mayor riqueza artística, en el techo se exponen los retratos de toda la dinastía con los 17 Duques y Reyes de Braganza, en las paredes se cuelgan cuatro tapices, en el suelo una gran alfombra de Ispahán del siglo XVI; El “Salón Comedor” es la sala más grande del palacio, decorada con dos grandes tapices; la “Sala del Auditórium y Capilla Real” dedicada a escuchar música y asistir a misa, mediante unos huecos con barandillas que comunican con la capilla. En los bajos del palacio se encuentra una impresionante cocina con una gran colección de utensilios de cobre; por la salida, llegamos al claustro del palacio, que nos parece un típico patio alentejano (uso de cal blanca en las paredes, presencia de azulejos tradicionales, y la decoración con macetas de cerámica, que a menudo contienen plantas aromáticas). Fue una visita guiada en portugués, entendí algunas cosas y otras las iba escuchando de la traducción que hacía, de las explicaciones del guía, un niño de unos 7 años que iba con sus padres. Cuando salimos le di las gracias al niño y los padres y me contaron que eran españoles que vivían en Portugal por trabajo, pero que el niño había aprendido portugués enseguida, mientras que ellos no lo entendían si hablaban deprisa. Muchos enfermeros españoles trabajan en Portugal, atraídos por mejores condiciones económicas y casas más baratas. Después de visitar la Pousada, que hay al lado del palacio que es el antiguo Convento de las Chagas donde se puede visitar el claustro, sala capitular y pequeñas capillas decoradas con frescos, salimos para Badajoz. El chaval traductor me recordó a mis nietos que cuando vamos por el extranjero me traducen muchas de las cosas que me dicen en inglés, bien porque no las oigo bien o porque hablan muy deprisa y no las entiendo.

*Red de hoteles de lujo ubicados en edificios patrimoniales de Portugal.

sábado, 15 de noviembre de 2025

Una oración y un escalofrío

 Antonio Iñesta. Blog Web2.0 y Salud http://fecoainesta.blogspot.com.es/

Estábamos de viaje por Portugal, en la ciudad de Évora, capital de la región del Alentejo que está relativamente cerca de España (Badajoz), y visitamos una serie de monumentos y lugares. El Templo de Diana, que, pese a su nombre, fue construido para rendir homenaje al Emperador Augusto, fue construido en el siglo I d.C. y está formado por 14 columnas corintias coronadas con mármol. La Catedral considerada como la mayor catedral medieval de Portugal, construida a finales del siglo XIII e inicios del XIV en estilo gótico de transición y con algunos elementos románicos, con una fachada de granito flanqueada por dos torres robustas coronadas por flechas góticas; mis acompañantes subieron a las torres de la catedral, pero yo no estoy para subir por escaleras estrechas muchos pisos, por muy buenas vistas que se vean desde arriba. Me quedé en el piso inferior, en el claustro, de estilo gótico que fue construido en el siglo XIV, con cada esquina decorada con la estatua de un evangelista. Mas tarde vimos el museo de la catedral en el que destaca una hermosa Virgen de marfil datada en el siglo XIII y la cruz relicario del santo leño (siglo XVII) en plata dorada y esmaltes de colores, decorada con cerca de 1.500 piedras preciosas, los cuadros que hay son un horror. Después de comer en una de las calles estrechas que salen de la Rue 5 de outubre, pasamos a la Praça do Giraldo nombrada en memoria del caballero que reconquistó la ciudad a los árabes en el siglo XII y en la que destacan las antiguas arcadas con un grupo de tiendas y cafeterías, como una famosa por sus panes y productos de bollería, así como una fuente en estilo barroco de mármol monumental del Siglo XVIII. Uno de los conductos del acueducto de Évora traía agua hasta esta fuente y surtía de agua a Évora conectada a otras fuentes de la ciudad, es como una copa tapada de la que salen 8 chorros que representan las ocho calles que rodean la plaza. Después seguimos por la Rua da Republica hacia el hotel. En el camino pasamos a ver la Iglesia de San Francisco que es una iglesia de arquitectura gótica-manuelina, en la extensa nave del templo se abren una serie de capillas laterales. Un poco aburrido porque no me gustaba la iglesia, me senté en la parte posterior del templo, mientras el resto estaba por la capilla mayor. Miraba a la gente que iba y venía por el templo cuando de pronto me fijo en una señora de unos sesenta años, arrodillada unos bancos delante de mí, estaba inclinada hacia la capilla más cercana de forma que yo le veía la cara, lo realmente destacable es que rezaba o hablaba con una devoción que me sobrecogió, solo había visto una devoción tan extrema hacía mucho tiempo en una iglesia en La Antigua Guatemala, que tiene un gran número de ruinas de iglesias después de los graves daños que sufrieron sus estructuras por una serie de terremotos que destruyeron la ciudad en 1773. Seguramente fue en la Catedral de Santiago de la Antigua, en la parte restaurada conocida como Parroquia de San José Catedral, mientras estaba visitándola y me fije en un indito maya muy delgado, arrodillado, vestido muy precariamente, que estaba rezando a la Virgen con una devoción extrema. Tanto para la mujer como para el indito parecía que no pasaba el tiempo ni les afectaba la gente de alrededor. Me pareció tan extraordinario, que lo he recordado a pesar del tiempo transcurrido, 1996, en que fui a dar un curso a Guatemala y me llevaron un día a La Antigua. Desde entonces no había visto esa devoción ni esa concentración tan extrema, deberían en ambos casos estar pidiendo algo muy importante y trascendental para ellos. En la iglesia de Évora, me levanté y adelanté por el pasillo central para ver a que imagen rezaba la señora, y era a la Virgen de Fátima. Salimos de la iglesia y seguimos al jardín público que había al lado donde vimos el Palacio de Dom Manuel, un elegante pabellón único superviviente del antiguo Paço Real de Évora, destruido en el siglo XIX en él se aprecian varios elementos de influencias moriscas y decoración manuelina. La familia Real pasó grandes temporadas en él. Aquí se realizaron Cortes, nacieron príncipes y princesas. Con el tiempo, se instalaron en el palacio algunos servicios oficiales y se destruyó una gran parte para instalar el Mercado Municipal de Évora. Todo el edificio se vendería o sería destruido. Del núcleo, solamente podemos ver ahora la Galería de las Damas, ya restaurada en el siglo XX. En el parque hay pavos reales, estanques, patos, acebuches (olivos silvestres) y es muy agradable pasear y descansar en sus bancos. Ya cansados nos fuimos hacia el hotel con una agradable sensación de haber pasado un buen día de paseo, cultura e historia, sin olvidar ese momento de observación y recuerdo de momentos espirituales no habituales que me conmovieron.