jueves, 2 de abril de 2026

Tengo un e-mail

 Antonio Iñesta. Blog Web2.0 y Salud http://fecoainesta.blogspot.com.es/

Tengo un amigo en Irán de hace mucho tiempo, cuando coincidimos en un curso de Health for all (Salud para todos) que hicimos en Londres. Era un curso en inglés y tanto él como yo no hablábamos fluidamente inglés, pero él había estado viviendo unos años en Latinoamérica y hablaba español, además fumaba como yo en aquel tiempo y salíamos a la calle a fumar en los descansos porque dentro del edificio estaba prohibidísimo. Era invierno hacia frio y la mayor parte del tiempo estaba lloviendo y nos refugiábamos debajo de un scaffolding (printed scaffolding cover, andamio cubierto con lonas impresas que muestran paisajes o la fachada futura del edificio) muy cercano. Se llamaba Amir y todas estas dificultades de compartir clases poco entendidas en que después debíamos completar vacíos en los apuntes, las salidas en la lluvia para fumar y el propio temperamento diferente con el resto de los alumnos, nos hizo unirnos incluso como mecanismo de defensa. En el transcurso de los años hemos intercambiado mensajes por correo en fechas señaladas como año nuevo y cumpleaños y poco más. El otro día me sorprendió con un correo que me dejó muy triste. Trataré de resumirlo una vez corregido. Me decía “Amigo Antonio, nunca imaginé que en mis últimos días iba a pasarlo tan mal, tengo una edad similar a la tuya, me he dedicado toda la vida a la salud pública y una vez jubilado, como mi mujer, creía que iba a llevar una vida cómoda y confortable, sin lujos, pero sin penurias, rodeado de hijos todos universitarios y nietos, pero nada más lejos de la realidad. Dos tipos lejanos están condicionando mi vida hasta límites insospechados, el miedo, la destrucción, las carencias y la muerte que están trayendo a mi vida, son insoportables y lo malo es que no le veo salida a esta situación. Sin duda estos de aquí con su fanatismo e intransigencia no se han hecho querer, pero los otros con su poderío y omnipotencia tampoco. Al final la pobre gente normal son los que lo pagamos con sufrimiento. Aunque ganen, el recuerdo incrustado de odio de las futuras generaciones les hará pagar en el futuro lo que nos están haciendo hoy. Amigo, no sé si podrás tener más noticias mías, pero quiero que sepas que recuerdo mucho aquellos días que pasamos en Londres pensando en un mundo mejor y más sano. Khodāhāfez (que Dios te proteja)”. Era difícil para mí contestarle y eso que tanto el Gobierno como yo hemos defendido el No a la Guerra, y mis antipatías por los “Dos tipos lejanos” son conocidas y compartidos en mis escritos (cuando puede sigue mi Blog, debido a que Internet funciona con severas limitaciones y cortes), de cualquier forma, debía contestar. Este es un resumen, “Amigo Amir, desde el comienzo de la guerra te llevo en el corazón. Me alegro mucho de que estes vivo, aunque veo que muy atemorizado por la situación en que te encuentras con tu familia, en ese clima de terror por los bombardeos. Aparte de expresarte mi amistad y simpatía he estado dándole vueltas como podría decirte algo útil para tu actual situación y recuerdo muy vívidamente como me contabas lo feliz que habías sido en los veranos yendo al pueblo de tus abuelos en las proximidades de Ramsar en la costa del mar Caspio y tus aventuras en el castillo. Te sugiero que cojas a tu mujer y a todos tus nietos, porque imagino que tus hijos no podrán por trabajo, y os vais todos al pueblo de tus abuelos hasta que pase esta locura. Si puedes, mándame noticias. Un abrazo muy fuerte y el dios al que rezas os mantenga sanos y salvos”. No a la Guerra, No to war, Be Good.

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