domingo, 22 de marzo de 2026

Puede ser todo casual

Antonio Iñesta García. Web2.0 y Salud http://fecoainesta.blogspot.com.es/

Nos habíamos ido a pasar unos días a Trujillo, en Extremadura, mi hija había visto en la predicción del tiempo que iba a hacer buen tiempo y esto fue decisivo. El tiempo era muy bueno y uno de los días fuimos a visitar el parque nacional de Monfragüe. Estaba radiante, con tanta agua estos meses pasados, todo reverdecía, había charcas por todas partes con margaritas de los prados, que forman alfombras blancas en las charcas durante la primavera. Aparcamos cerca del Salto del Gitano (sitio ideal para contemplar el vuelo de los buitres), para subir a ver el castillo de Monfragüe. Se trata una fortaleza árabe construida, en el siglo IX, sobre los restos de una antigua fortificación romana, que a su vez se levantó sobre una celta. La situación del castillo, en lo alto de una sierra, lo convirtió en el principal enclave defensivo a orillas del río Tajo, así como línea defensiva entre Extremadura y Castilla. El castillo contó con dos recintos amurallados y cinco torres. En la actualidad, la estructura se encuentra parcialmente derruida, tan solo se conservan restos de la muralla, una barbacana, un aljibe árabe y dos torres de la etapa cristiana, una de forma pentagonal, del siglo XV, que es la que mejor se conserva y accesible, y otra de forma cilíndrica. Casi adosada a una de las torres del castillo se encuentra una ermita, de construcción más moderna, que cobija a la Virgen de Monfragüe, talla bizantina traída en el siglo XII desde Palestina. Pudimos subir en coche hasta casi el castillo, pero después había que subir una última y empinada escalera hasta la plataforma base donde se alza el castillo y yo preferí quedarme en el coche a la sombra de los alcornoques y acebuches. Tras un rato dentro del coche, me cansé y salí a ver el panorama, a la derecha mirando al castillo y ya fuera de la carretera había una serie de rocas, subí a una de ellas y había una pequeña cueva escondida por matorrales, se me ocurrió entrar un poco en ella medio sentado y en las pareces había una inscripción, era un corazón con dos nombres, Manuel y Lucia, pero lo que me llamó la atención fue la fecha que figuraba en la inscripción, 14 abril de 1945, fecha el 14 abril en que se celebra el aniversario de la proclamación de la Segunda República Española. La zona de Monfragüe fue testigo de la resistencia antifranquista o maquis en los años posteriores a la Guerra Civil Española, las sierras aledañas y cuevas sirvieron como refugio para los guerrilleros que resistieron al franquismo tras la Guerra. Pedro Díaz Monje, conocido por el alias “El Francés”, fue uno de los líderes guerrilleros más conocidos, que operó en Monfragüe y las Villuercas en Cáceres tras la Guerra Civil Española, comandó la División nº 12 del maquis, la cual se asentó y mantuvo operativa en la serranía durante el bienio 1945-1946. Resultó muerto en una emboscada de la Guardia Civil en julio de 1946. A su tumba se le colocó una placa con una inscripción que simboliza su lucha por la libertad. Los guerrilleros ocuparon aldeas, dieron mítines y resistieron durante varios años. La represión franquista fue brutal, ordenando ejecuciones sumarias de presuntos colaboradores. Me resultó muy original la inscripción (1945), seis años después de terminar la guerra civil y coincidiendo con la celebración de la proclamación de la República (14 abril), en una cuevita y la historia de resistencia a la dictadura en esa zona. Puede ser todo casual y sin relación, pero puede ser que no. No a la Guerra, No to war, Be Good.

Nota: La frase "Be Good" se convirtió en un símbolo de protesta en memoria de René Nicole Good, una ciudadana estadounidense asesinada a tiros por agentes del ICE en Minneapolis.

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